Masaje visceral

Esta terapia manual de origen chino busca reducir las energías negativas de nuestro “segundo cerebro”. Se enfoca principalmente en el abdomen mediante un masaje profundo de los órganos internos como el hígado, el bazo, la vesícula biliar, el páncreas, el intestino grueso y el colon. Esto permite restaurar el tono, la vitalidad y la movilidad de los órganos internos.

El masaje visceral purifica el organismo y estimula los sistemas inmunológico y linfático. Ayuda a liberar las tensiones musculares relacionadas con el estrés y la ansiedad, favorece la eliminación de toxinas y contribuye a desbloquear emociones reprimidas.

Después de la sesión, la persona recupera una sensación de ligereza, armonía y equilibrio. Este tratamiento actúa a nivel físico, energético, emocional y urogenital.

La sesión suele durar una hora.